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El realismo mágico en los relatos de nuestros mayores

Atlixco, Pue. – Las historias contadas por nuestros mayores suelen encerrar un velo de misterio. Los relatos están envueltos en creencias y tradiciones que desafían la lógica, convirtiéndose en un testimonio vivo de épocas pasadas. Estas narraciones, transmitidas de generación en generación, contienen elementos que recuerdan al realismo mágico, un género literario en el que lo extraordinario se entrelaza con lo cotidiano sin causar asombro en quienes lo viven.

Un claro ejemplo de ello es la historia que el maestro emérito Félix compartió tras una entrevista con Hechos Atlixco. Ahí contó cómo durante su juventud, trabajó como maestro para los hijos de los trabajadores de un rancho por Teziutlán, perteneciente a la familia Ávila Camacho, de la familia del que fuera presidente de la república, Manuel, y de un gobernador del estado de Puebla, Maximino. Allí, hubo un suceso inesperado que puso a prueba la sabiduría ancestral de la comunidad.

El brujo y la serpiente que mataba al ganado

En aquel rancho, un día, el ganado comenzó a aparecer muerto, víctimas de lo que parecían ser picaduras de serpiente. Alarmados por la pérdida de sus animales, los dueños decidieron recurrir a la persona más inverosímil, a un brujo de la región. Sin embargo, la decisión de traerlo no fue tomada a la ligera. Ésta fue, más bien, una última alternativa ante un problema que nadie más parecía poder solucionar.

Entonces, así fue como el brujo llegó y, acompañado de tres hombres, entre ellos el maestro Hernández, recorrieron la propiedad en busca del nido de serpientes responsable de la tragedia. Ahí fue cuando este hombre sorprendió a todos, pues no solo hallaron el nido gracias a que el brujo indicó de forma precisa en donde se encontraba, sino que también, afirmó que no era necesario exterminarlas a todas. Porque, según él, solo una de ellas estaba causando la muerte del ganado.

Con una precisión inquietante, el brujo señaló a la serpiente culpable. Siguiendo sus instrucciones, los hombres acabaron con ella, y desde ese momento, el ganado dejó de morir. La comunidad aceptó el suceso con naturalidad, como si lo inexplicable formara parte de la lógica de la vida.

El realismo mágico en la memoria colectiva

Esta historia, como tantas otras que surgen de la tradición oral, encarnan el espíritu del realismo mágico latinoamericano: lo sobrenatural se asimila como parte del día a día, y las creencias populares conviven con la realidad sin cuestionamientos. En los relatos de nuestros mayores, es normal encontrar a brujos, espíritus, presagios y más cosas mágicas que se entrelazan con la historia, construyendo así un universo en el que lo místico y lo terrenal son inseparables.

Más allá de su veracidad, estas historias reflejan una manera de entender el mundo, donde la sabiduría ancestral, las tradiciones y la cultura, se entre mezclan en un mismo espacio. Son relatos que nos conectan con nuestras raíces, con ese México, y ese Atlixco donde la tradición y la magia aún tienen un lugar en la vida cotidiana.