MARIA ELENA PACHECO, FORJADORA INCANSABLE DEL ATLIXCAYOTL.

AUTENTICIDAD DE LOS PARTICIPANTES.

María Elena Pacheco Peña, durante muchos años estuvo colaborando en el Atlixcayotl, al lado de su tía Guillermina Peña, al fallecimiento de ésta, nombran a María Elena Pacheco, Presidenta de la Asociación Cultural Atlixcayotl A.C., cargo en el que trabajó de manera incansable durante 11 años, desde 1989 al 2000. Su   primera preocupación, fue que la fiesta tradicional se siguiera realizando de la manera correcta, como Guillermina Peña, quiso siempre, que se exaltara y continuara con la autenticidad de la gente participante en la explanada del cerro. Guillermina Peña y María Elena Pacheco, durante 23 años que condujeron el Atlixcayotl, siempre cuidaron y procuraron que la gente que tomara parte en la fiesta de la explanada, fuera la gente autentica de las mayordomías, los que participan en las fiestas patronales y es muy importante que desde niños se inculquen todas estas raíces y a los jóvenes también, pero sí que la participación fuera de toda la gente desde niños hasta ancianos.

María Elena Pacheco Peña, ya tiene varios años que no asiste a la fiesta del cerro, pero tiene entendido que en la actualidad ya no es así, la mayoría de participantes son jóvenes que dan la impresión de pertenecer a un ballet de danza folklórica profesional, como la Guelaguetza, en su tiempo contaban con un gran número de personas de la Soledad Morelos, la Magdalena Yancuitlalpan, San Juan Tianguismanalco, la Sierra Norte de Llanos, eran las gentes auténticas de los pueblos, los mayordomos, los caporales, sus representantes de cada grupo ya que lo mismo venían niños que ancianos y aunque sus movimientos no eran tan agiles, pero si con mucha alegría, gallardía y con mucho apego a sus tradiciones.

MARIA ELENA TOCÓ PUERTAS.

Durante estos 11 años, existen testimonios gráficos de María Elena Pacheco con Rebeca de Alba, Cesar Costa, en programas de televisión de cobertura nacional para dar a conocer todo lo que se tiene de riqueza gastronómica y cultural de Atlixco y el estado de Puebla y eran recibidos sin costo alguno, solo hacían las citas, se las concedían y llevaban un grupo de alguna de las comunidades más representativas, también iban a la ciudad de Puebla, a diferentes estaciones de radio, a la televisión local, a parques por ejemplo, fueron uno de los primeros grupos en asistir con sus ventas de plantas y artesanías en Analco, donde les tocó llegar con pocos representantes de floricultores y artesanos, pasaban los autobuses de turismo y los veían muy raro, decían que hacen estos aquí? tal vez dirían que estaban medio locos,  pero en esos años, los atlixquenses, empezaron con la venta en Analco, únicamente con floricultura y artesanía de la región,  ahora ya se vende de todo, pero los iniciadores de la venta en Analco, fueron de Atlixco.

Durante su trayecto como Presidenta de la Asociación Atlixcayotl, en una ocasión vinieron hacer una muestra de los trajes del estado de Puebla y se hizo en el cerro de San Miguel con la presencia de una persona que los apoyo incondicionalmente, el Arqueólogo Eduardo Merlo, en asesoramiento y todo lo que él sabía, cuando las chicas se probaban los trajes y se cambiaban, la Sra. Pacheco Peña, conversó con Hilda González y Milagros Montero, sin saber quiénes eran ellas, platicaron cómo funcionaba el Atlixcayotl, que problemática tenían y cuáles eran los apoyos del gobierno municipal y estatal, las carencias básicas de la gente que venía hacer la fiesta, hablaron de la alimentación, que no era de la manera adecuada y  de todo lo que consideraron hacía falta, paso el tiempo y después se enteró Ma. Elena Pacheco, que la señora Milagros Monero, era esposa del representante del Gobierno del Estado de Puebla en el D. F. y muy amiga del Lic. Manuel Barttlet Díaz, que siempre también los apoyo, pero estaban al tanto de lo que pasa atrás del escenario y de las necesidades, entonces cuando Barttlet se enteró por boca de la señora Milagros les llego más apoyo en especie, solo en ese sentido ya que nunca se pidió dinero, solo se buscaba que les aportaran en especie para apoyar a la gente, poner mas atención al hospedaje por ejemplo la instalación de regaderas, calentadores para agua en la Esc. Lázaro Cárdenas, además para que el alimento se les sirviera de manera adecuada, se contrato a una persona que con prontitud y de buena manera les diera de comer, porque ellos merecen una buena atención, no son gente exigente, en una ocasión que fueron a una rueda de prensa a México, alguien bondadosamente les dio cajitas de pollo Kentucky y no les gusto, están acostumbrados a la comida sencilla natural y fresca,  que fuera en la comida una cantidad suficiente de arroz, frijoles y guisadito, huevito con chile en la mañana o en la noche molito de chicharrón, cosas sencillas que ellos están acostumbrados a comer y no alimentos sofisticados.

GUILLERMINA Y MARIA ELENA, 23 AÑOS DE ENTREGA.

Durante 23 años, 12 años Guillermina Peña y 11 años María Elena Pacheco  hacen 23 años de esfuerzo, a María Elena Pacheco, le llamaba la atención porque quiere  a sus raíces pero cuando empezó a hablar con la gente y a tratar con ellos se da cuenta que la gente es entregada, cariñosa y sincera, así se fue  enamorando de esta fiesta y queriendo a toda la gente, ya que en el momento en que llegaba a sus comunidades y los reciben, le dan a uno lo mejor que tienen y la reciprocidad es hacer algo por ellos para que la gente los conozca, y les admire por sus bailes, danzas y realmente sepa quiénes son.

Nunca hicieron nada, para que se reconociera a ellas como organizadoras solo eran un contacto entre los gobiernos y la gente del pueblo, lo hacían con la finalidad de que la fiesta fuera autentica, una verdadera representación de la gente olvidada, ellos si son los olvidados, porque actualmente de las comunidades cercanas ya no se toman en cuenta, se han perdido los grupos se han desaparecido porque ya no se les llama cada año, tenían el aliciente de asistir al Atlixcayotl era una motivación para ellos que ahora ya no tienen, se tomaban el trabajo de ir a las comunidades a invitarlos, porque se les invitaba a una fiesta no se les contrataba para nada, venían a la fiesta donde cada uno representaba lo que tenía en su comunidad, también se hablaba con el caporal o con el mayordomo o  con quien correspondiera de sus representantes.

La siguiente visita que hacían, era para que confirmaran si podían y querían participar de acuerdo a sus actividades y luego pedían apoyo para las danzas o bailes, algún vestuario o complemento y de acuerdo a la aportación económica que tenía la asociación consideraban si era posible darles por lo menos una parte, algo muy importante es que siempre les hablaron con la verdad nunca prometieron dar lo que no era posible si sabían que nada más se les iba a dar huaraches, así se los hacían saber y se les decía para el próximo año tal vez se les pueda dar más.

Los colaboradores de María Elena Pacheco, durante 11 años, fueron entre otros Jorge Martínez, René Cruz, Emilio Calyeca, Aurelio Ortega, Cristina Calyeca y Elia Báez de Zacarías, un numero grande y a la vez reducido para hacer toda la actividad que se tiene que realizar, había que coordinar; alimentación, autobuses, día, hora y momento de salida y regreso de los danzantes el lugar del hospedaje, la programación, las visitas a radio y televisión era de trabajar y trabajar fuertemente los últimos dos meses como mínimo de anticipación.

EMPEZARON LOS PROBLEMAS CON CAYUQUI.

Cayuqui en principio, vivía en lo que ahora es Plaza Génova, antes eran departamentos y ya estaba muy retrasado con sus pagos de renta con el señor Domínguez, que era dueño  de la casa en esos años, entonces Guillermina Peña, bondadosamente le ofreció darle dos habitaciones en su casa de la Av. Independencia, para que él viviera y Guillermina, con otras personas ayudaron a Cayuqui, para que se mudara a la casa señalada, al principio la relación era muy buena y muy amable, así le convenía al huésped, pero después Cayuqui, empezó a pasarse de exigente, pedía más de lo que había, quería atención muy especial y empezaron los problemas con la familia Pacheco, hasta que se fue de esa casa que durante años se le brindó de manera generosa. Después Cayuqui, debido a su mal carácter, también tuvo problemas con el gobierno del estado, siempre exigía se hicieran las cosas como él quería.

LA FAMOSA COLECCIÓN DE TRAJES.

En la adquisición de los trajes de las danzas, Cayuqui siempre tuvo el apoyo económico del gobierno federal para la compra de todo el material que se empleaba para la confección de los trajes, además  tuvo un sueldo del gobierno con el apoyo decidido de Esther Zuno de Echeverría, era dinero que se daba para Atlixcayotl pero toda esa adquisición de trajes, se hizo con dinero de aportaciones que eran para el Atlixcayotl. Se hicieron trajes, otros se compraron, pero era con dinero del gobierno para el Atlixcayotl, después Cayuqui dijo; “esta colección es mía”. Cayuqui, tuvo su trabajo en investigar, pero no lo hizo solo, iba acompañado entre otros de María Elena Pacheco a visitar museos, a los pueblos lejanos a conseguir muestras de bordados, se traían una muestra y se hacía todo este tipo de cosas, pero no eran por completo de su propiedad, porque todo el dinero que se gastaba en la elaboración de los mismos, llegaba de partidas económicas para la fiesta. Por eso Cayuqui, llegó a los insultos,  a romper vidrios en la casa de la Av. Independencia, donde se le brindó hospedaje y alimentos, a gritar en la calle cuando se lo encontraba a Guillermina y María Elena, hasta que cansadas, pidieron la intervención del gobierno y se dijo hasta aquí, Cayuqui no tiene por qué estar ofendiendo a estas personas y a través del agente del ministerio publico y se le hizo entrega de lo que era su propiedad personal y eso fue todo lo que recibió.

EL PATRONATO ACABÓ CON LA AUTENTICA FIESTA.

El patronato del gobierno del estado, le dio otro giro a la fiesta de tradiciones y a la autenticidad del Atlixcayotl, desde 1999, había reuniones en que llegaba gente del patronato del gobierno del estado del municipal y unas cuantas personas de la asociación, pero los funcionarios, decidían lo que se iba a hacer y ordenaban las cosas como ellos querían. Si uno está en un lugar, es porque está de acuerdo en lo que se está haciendo, pero si los integrantes de la asociación estaban en desacuerdo y no se les tomaba en cuenta, decidieron  retirarse. Dejaron el Atlixcayotl trabajando bien, toda la gente asistiendo, los grupos que eran los adecuados, haber conseguido que se reconociera al Atlixcayotl, como patrimonio cultural en Atlixco, también se reconociera en el gobierno del estado como patrimonio cultural y turístico, de manera que quedo bien cimentado el Atlixcayotl para no permitir se acabe esta fiesta de los atlixquenses y que perdure, esa es la satisfacción de María Elena Pacheco Peña.

LOS VERDADEROS INVITADOS.

Los verdaderos invitados a los que se les debe tomar en cuenta y reconocer su esfuerzo y trayectoria, es a los que todavía viven, los que hicieron posible la fiesta del Atlixcayotl, durante muchos años, que en éste 50 Aniversario, se vuelva a ver a gente de  las comunidades de la región de los volcanes, de los valles de la región de la tierra caliente de los pueblos cercanos  que fueron durante muchos años el pilar del Atlixcayotl. Ya no se habla de Juan Nieves, de Hilario Pinzón, tampoco se recuerda a Ángela Santamaría que ya es difunta, a Justina Moranchel, de Yancuitlalpan, de Alberto Salinas, de Santa Vázquez de Tianguismanalco, ya no se habla de toda esa gente que fue la que saco adelante la fiesta, ellos eran los que verdaderamente hacían la fiesta, la asociación civil, solo era el contacto entre el gobierno y participantes, pero el valor de la fiesta es de toda esa gente que hoy está olvidada, ellos merecen ser reconocidos. Cuando Cayuqui se ausentaba, no le importaba dejar todo abandonado y regresar solo el día del Atlixcayotl a sentarse en las graderías a disfrutar del evento.

 

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