Skip to main content

El viernes de Dolores: una tradición de fe y reflexión en Atlixco

Una tradición para la comunidad católica, que es una fecha muy esperada para cientos de atlixquenses.


En México, una tradición que sigue persistiendo hasta el día de hoy es poner altares en los hogares católicos para la Virgen de Dolores. Tradición que también se puede observar en el municipio de Atlixco. Dichos altares suelen estar adornados con manteles morados o blancos de papel picado, velas, figuras de barro con chía, macetas sembradas con trigo o maíz, banderitas de colores sobre naranjas y aguas frescas de frutas; en un gesto simbólico de respeto y devoción.

El viernes de Dolores, es celebrado el viernes anterior al Domingo de Ramos. Marca el inicio de la conmemoración de la pasión de Cristo y recuerda el sufrimiento de la Virgen María. Esta fecha, extendida universalmente por el Papa Benedicto XIII en 1472, es una de las más arraigadas dentro del catolicismo y ha sido promovida por numerosos santos a lo largo de la historia.

La conmemoración de esta Virgen, de acuerdo a la Biblia, son los siete dolores que María padeció durante la vida de Jesús:

 

  1. La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús en el templo.

 

  1. La huida a Egipto, para salvar a Jesús de la orden de Herodes.

 

  1. La pérdida de Jesús en el templo de Jerusalén a los 12 años.

 

  1. El encuentro de María con su hijo camino al Calvario.

 

  1. La crucifixión y muerte de Jesús.

 

  1. El descendimiento de la Cruz, cuando María recibe el cuerpo sin vida de su hijo.

 

  1. El entierro de Jesús y la soledad de María.

 

A menudo, el viernes de Dolores es confundido con la festividad de Nuestra Señora de los Dolores, que se celebra en septiembre. Sin embargo, esta última tiene un significado distinto, pues conmemora a la Virgen bajo distintas advocaciones como la Virgen de la Amargura, la Virgen de la Piedad o la Dolorosa.

La misa dedica a la Virgen de Dolores, este año 2025, se llevará a cabo en el Exconvento San Francisco el viernes 11 de abril a las 5 de la tarde, después de la procesión que empezará en el Exconvento San Juan de Dios. Para los fieles católicos, esta celebración es una oportunidad para reflexionar sobre el sacrificio de Cristo y el papel de María en la redención. La Semana Santa, es, para la comunidad católica, vista como un tiempo de renovación espiritual y confirmación de la fe, recordando que la muerte de Jesús fue un acto de amor y entrega para la salvación de la humanidad.